contador php
Ene 9

2016 ha sido el año de las noticias falsas y la aparición del concepto de ‘posverdad’. Pero, ¿hasta qué punto nos creemos todo lo que nos dicen? ¿qué se está haciendo al respecto?

Aunque llevan existiendo casi desde que el mundo es mundo, 2016 ha sido el año en que el fenómeno de las noticias falsas y la ‘posverdad’ ha alcanzado su punto álgido. La premisa de que no importa la realidad, sino lo que la sociedad acepta como verdad es, a la vez, preocupante e interesante. Las posibilidades de manipulación y confusión en la opinión pública, el daño a la forma en que se configura el imaginario social o la forma en que se destrozan los principios que fundamentan la credibilidad de los medios e Internet son sólo algunas de las bases que se están viendo amenazadas por estas publicaciones y rumores malintencionados.

Normalmente, los autores de este tipo de “informaciones” suelen emplear los canales sociales -como Facebook o Twitter- como altavoces para llegar al gran público. Lo hacen bien a través de medios de reconocido prestigio a los cuales consiguen engañar (algo así como un ‘día de los Inocentes’ continuo) o por medio de plataformas creadas con este propósito explícito y que imitan la apariencia, estilo y tono de los medios de comunicación de toda la vida y que usan la publicidad digital para multiplicar su alcance.

Según Facebook, apenas un 1% de todas las publicaciones que se realizan en su red social son noticias falsas. El propio Mark Zuckerberg ha negado que este tipo de contenidos hayan podido tener una influencia destacada en el mundo real, en concreto, en las recientes elecciones norteamericanas. Sin embargo, tanto esta empresa como Google se han apresurado a tomar medidas para censurar estas noticias falsas. El ejemplo a seguir es LinkedIn, que gracias a su equipo de editores humanos consigue controlar con bastante éxito la propagación de estos rumores malintencionados.

Asimismo, un amplio número de empresas de compra programática de publicidad están comenzando a elaborar listas blancas y listas negras de portales de noticias fiables y otros de dudosa reputación, de modo que los anunciantes puedan estar seguros de estar financiando medios de comunicación que no difundan noticias falsas.

Para muestra, un botón

Mucho se ha hablado de cómo han podido influir las noticias falsas en el sorprendente resultado de las elecciones norteamericanas, principalmente a raíz de numerosas publicaciones erróneas sobre la moral y acciones de la candidata demócrata, Hillary Clinton, que podrían haber manipulado a gran parte del electorado. Pero los ejemplos no acaban ahí.

Donald Trump también ha sido objeto de varias noticias falsas que podrían comprometer su reputación. Es el caso de esta publicación, en la que se afirmaba que el presidente electo de Estados Unidos nombraría a Sarah Palin como su asesora principal de ciencia y tecnología. Recordemos que la polémica excandidata a vicepresidenta de EEUU, miembro del radical Tea Party, es conocida por sus alegatos en contra de evidencias científicas como la selección natural o la evolución humana.

Algunas de las noticias falsas rozan, además, el absurdo. Una de las más recientes –difundida por World News Daily Report, al igual que la anterior- afirma que los nazis lanzaron un misil al espacio en 1944 que estaría a punto de regresar a la Tierra, impactando en el oeste de Estados Unidos. El medio acompañaba incluso la información con declaraciones de supuestos directivos de la NASA, preocupados por el inminente impacto.

Pero no sólo de política viven las noticias falsas: también se utilizan para propagar historias de famosos que sirvan para contribuir a estafas o engaños de todo tipo. Por ejemplo, recientemente se propagó que Oprah Winfrey y Tyler Perry iban a realizar un gran sorteo en Facebook, regalando todo tipo de objetos personales (incluso sus propias casas). Aunque pueda parecer una idea ridícula, hubo quienes creyeron la historia y “participaron” en el supuesto sorteo dando ‘Me gusta’ y compartiendo la noticia.

Las consecuencias

Más allá de vuelcos electorales o estafas comerciales, las consecuencias de estas noticias falsas pueden ser mucho más graves de lo que parece. El pasado diciembre, un tirador atacó una pizzería de Washington DC, Comet Ping Pong, por suerte sin víctimas mortales ni heridos. El detenido, Edgar Maddison Welch, un hombre de 28 años de Salisbury (Carolina del Norte), creía estar haciendo justicia por una presunta trama de abuso de menores y pederastia relacionada con Hillary Clinton. Una historia que había sido difundida como cierta por varios de estos controvertidos portales y magnificada por los social media.

Tal es el riesgo que se corre con las noticias falsas que algunos gobiernos están comenzando a tomar medidas severas para acabar con ellas. Sin ir más lejos, las autoridades alemanas planean multar con hasta 500.000 euros a Facebook por cada noticia falsa que no hayan conseguido filtrar o no hayan retirado con la suficiente celeridad.

¿Hasta dónde llegará este fenómeno? Por el momento, nadie conoce los límites que pueden alcanzar las noticias falsas, pero está claro que su impacto en el devenir más inmediato de nuestra sociedad va a ser extraordinariamente notorio…


Mensaje Privado
Cargando…
190 visitas

¡Ayudanos a Crecer!


Categoria: Noticias, Artículos y Videos
RSS Seguir Feed RSS Comentarios | Temas de Argos32



Deja tu comentario


Debes estar conectado para ver o escribir comentarios.



Terminos y Condiciones - Politica de Privacidad - Report Abuse: DMCA - Cambios Recientes